martes, 23 de febrero de 2010

NAVE ALFA No hay que tener prisa

Mensaje desde la nave Alfa a través de Kris-Won publicado por Eduardo Duendes:

«Necesitamos que los gobiernos de sus naciones cambien
su política de desconfianza y belicosidad contra nosotros»

«El Primer Contacto entre nosotros se dará cuando se desvanezca
la desconfianza que existe entre las personas que están en el poder»

«No obstante no hay que tener prisa. Cada cosa ocurre en su momento,
ni antes ni después. Todo, todo sin excepción en el Universo ocurre en
el momento justo, dentro de este complejo engranaje que es la
vestimenta de la Madre Cósmica.»

Lunes 15 y martes 16 de febrero de 2.010

¡Saludos desde la Nave Alfa! Es posible que algunas canalizaciones las
entreguemos dos días seguidos, o también que estemos algunos días sin
enviar ninguna. Por otra parte, aunque suelen tener una extensión
similar, puede que algunos días el contenido sea más corto, y otros
días el texto sea más largo, como el de la última canalización por
ejemplo. ¡Gracias a los traductores, que están haciendo una excelente
labor! Están haciendo lo que nosotros llamaríamos “hacer puntos”. Es
decir, que ustedes están, por así decirlo, inclinando su balanca
kármica más hacia el lado del “haber” que el “debe”, o por decirlo de
otra manera, que la balanza kármica está bajando más el platillo de
las buenas acciones, mientras que el platillo de las malas acciones
está perdiendo peso. Eso es una buena noticia, y todos sus hermanos
terrestres deberían tomar buena nota de ello, ¡y emularles en cómo
dedican su tiempo libre para que sus compatriotas que comparten su
misma lengua puedan recibir estos comunicados en sus hogares y leerlos
en sus idiomas respectivos! Su labor es encomiable y nosotros estamos
siguiendo muy de cerca sus acciones a la hora de ayudar a expandir
nuestros mensajes. ¡Y eso se les tendrá en cuenta! Favorablemente, por
supuesto... (sonreímos).

También están ayudando a que nuestro Primer Encuentro se consolide y
se vaya materializando o cristalizando en un futuro más que probable.
Decimos esto porque el momento presente es lo único real, porque está
pasando en este instante (no hay duda sobre ello, ¿verdad?), mientras
que el futuro, al ser incierto, ofrece un gran abanico de
posibilidades. De manera que podríamos hablar de un número casi
infinito de futuros probables; mientras el presente es lo único real,
porque lo estamos viviendo en este preciso instante, y eso no puede
debatirlo nadie, ¿cierto?

Por lo tanto, cuantas más acciones desarrollen ustedes para ayudar a
que la humanidad toda despierte y viva finalmente en la Conciencia, en
vez de hacerlo en la mente engañosa y falible, mayores posibilidades
habrá de que nuestro Primer Encuentro se produzca cuanto antes. No
obstante no hay que tener prisa. Cada cosa ocurre en su momento, ni
antes ni después. Todo, todo sin excepción en el Universo ocurre en el
momento justo, dentro de este complejo engranaje que es la vestimenta
de la Madre Cósmica.

Porque el Universo físico, digamos que todo lo que ocurre en el plano
de la tercera dimensión, ocurre bajo el manto cósmico de la Divina
Madre, que vela por Sus hijos derramando sobre ellos todo Su amor y Su
misericordia inigualable. Y sin embargo no es distinta del Padre
Divino, no son dos entidades diferentes. Sólo existe un Dios, Uno
solo, y eso es lo que tienen que llegar a aprender todos los seres
humanos de la Tierra.es han tenido guerras por defender cada bando un
aspecto de la misma Divinidad, y aún hoy en día muchos seres humanos
se odian unos a otros por pertenecer a otra religión. ¡Cuánta
ignorancia, en cuántas tinieblas se hallan muchos, que creen estar en
posesión de la verdad y reniegan de la fe y las creencias de otros
seres humanos!

Si nosotros pensáramos que estamos en exclusiva posesión de la verdad
y que otros hermanos del Cosmos no, ¡también estallaría una enorme
batalla cósmica entre unas civilizaciones planetarias y otras! Pero no
es el caso, esos pensamientos de egocentrismo sólo se dan entre los
seres que viven en la tercera dimensión, ¡a Dios gracias!

Cuanto antes camine la humanidad de este planeta hacia el concepto de
unidad o de unicidad, antes se les permitirá ponerse en contacto con
otros hermanos siderales. Obviamente, si reciben a los visitantes de
otros confines de la Galaxia disparando sus armas contra sus naves
tripuladas, es señal de que aún no están preparados para que nos
contactemos con ustedes. En cambio, si reciben a sus hermanos de las
estrellas con amor y respeto, con cordialidad y un sentimiento de
fraternidad, ¡no habría ningún problema para que nosotros entabláramos
comunicación con ustedes, y con mucha alegría, pues nuesta intención
siempre ha sido la de ayudar!

Entonces, necesitamos que los gobiernos de sus naciones cambien su
política de desconfianza e incluso de belicosidad contra nosotros, ¡y
que no envíen sus cazas para dispararnos cuando nosotros aparecemos en
sus radares! Las clases gobernantes, en todos los mundos habitados,
han representado siempre al pueblo, y por eso a nosotros no se nos
ocurriría jamás contactarnos directamente con el pueblo, sin contar
con los organismos que rigen las leyes de sus pueblos y que son sus
líderes políticos. Si hiciéramos eso, los pondriamos a unos contra los
otros, ¡y lo único que ganaríamos sería ocasionar un caos aún mayor
entre los habitantes de este planeta, o de cualquier otro!

Ustedes no deben desesperarse, pensando en que no hay salida si
tenemos que esperar a que todos sus gobiernos cambien su actitud hacia
los que venimos de “afuera”. ¡Vean que no puede ser de otra manera! El
Primer Contacto entre nosotros se dará cuando se desvanezca la
desconfianza que existe entre las personas que están en el poder, y
que esas personas no den órdenes a sus aviones para que disparen sus
armas contra nuestras naves.

Pero no deben perder la esperanza de que lo logremos prontamente, pues
si observan bien, comprobarán que cada vez hay más personas que
anhelan un mundo sin armas, sin soldados, sin ejércitos y sin guerras.
La juventud actual ya no cree ciegamente en lo que las religiones
ortodoxas les obligan a creer, y empiezan a pensar por su cuenta,
haciéndose una imagen propia de lo que es su relación con lo Alto, sin
creer que necesitan ningún intermediario entre ellos y la Verdad; no
sienten que deban asistir a lugares físicos de oración entre cuatro
paredes, sino que intuyen que su templo es su propio corazón.

Y créannos que este movimiento inteligente de las masas obrará el
milagro esperado, y obligarán a sus mandatarios a cambiar su modus
operandi, desarmando sus ejércitos y trasladando el dinero empleado en
fabricar armas y todo el negocio que conlleva, hacia propósitos más
humanitarios. Los países más ricos compartirán su riqueza con los más
pobres, hasta que llegue un día en que no haya países ricos y países
pobres, y el término “tercer mundo” se utilice tan sólo en los libros
de historia.

Un ejemplo de esto lo tienen en la forma tan hermosa en que los países
de su mundo se han volcado en ayudar a Haití tras la catástrofe que
allí tuvo lugar. Han demostrado que saben unir sus esfuerzos a la hora
de socorrer a una parte de la población que ha sufrido un desastre de
esas proporciones. Han demostrado que se identifican con el
sufrimiento de las demás personas y no se han quedado de brazos
cruzados.

Todo esto que les estamos contando, nos da la prueba de que se están
acercando a pasos agigantados al nivel de amor y entrega que son
necesarios para que nosotros nos demos a conocer abiertamente a la
población mundial. Sólo confíen, y actúen como están haciendo para
ayudar a consolidar lo que será un encuentro tan esperado entre
ustedes y nosotros.
Amor y Paz