viernes, 22 de enero de 2010

NAVE ALFA VISUALICEN EL MUNDO QUE QUIEREN TENER

Último mensaje de la nave Alfa a través de Cristian publicado por
Luisa Vasconcelos:

«El cambio se dará, en la medida en
que ustedes estén listos para ello»

«A lo que les invitamos, es a que cierren sus
ojos y visualicen el mundo que quieren tener»

«Les amamos mucho y, antes de ver cómo sucumben,
estamos dispuestos a dar nuestra vida por ustedes»

Jueves 21 de enero del 2010

¡Saludos desde la Nave Alfa! Tal vez algunos de ustedes no lleguen a
vernos nunca físicamente. Sabemos que hay mucha expectativa por su
parte en querer ver cómo somos físicamente, en subir a alguna de
nuestras naves y dar una vuelta sobre la superficie del planeta e
incluso algunos en visitar con nuestras naves algún planeta lejano o
una estrella distante. Lo entendemos, porque nosotros desearíamos lo
mismo, si estuviéramos en su situación.

No obstante, debemos decir que tienen que hacer un esfuerzo por perder
el deseo sensacionalista de presenciar algo nuevo y de tener una
experiencia que les aporte un “subidón de adrenalina”. Nosotros
quisiéramos que su intención fuese de una madurez espiritual mayor, y
que dejaran atrás esos deseos de obtener impresiones fenoménicas y se
concentraran en la ayuda perentoria que su mundo necesita en estos
momentos. Queremos saber que podemos contar con ustedes para llevar
nuestro proyecto adelante, pero para eso tienen que deshacerse de la
búsqueda de lo puramente fenoménico.

Es con todo nuestro amor con lo que hemos venido a su rescate, y
queremos que sepan que no nos iremos nunca de este hermoso planeta
azul hasta que no hayamos hecho todo lo que esté en nuestra mano por
ayudarles a deshacerse de lo falso y lo erróneo y a recuperar lo
verdadero y lo correcto.

¿Cuándo será ese cambio? –nos pregunta uno de los lectores de nuestros
mensajes en internet. Y nosotros les decimos: ¿Cuándo les gustaría a
ustedes que fuera ese cambio? Porque no depende tanto de nosotros,
como de su deseo, el de los habitantes del planeta Tierra, de que este
cambio tenga lugar ahora y no en un futuro lejano.

El cambio se dará, en la medida de que ustedes estén listos para el
cambio, pues no todo depende de los hermanos que les visitan del
espacio exterior, o de los que habitan el interior del planeta. El
cambio se dará cuando el número de terrestres que desean un mundo
diferente al que han conocido alcance la masa crítica, que es, por
decirlo de alguna manera, la cantidad mínima de seres humanos que
están dispuestos a hacer algo activamente (y no pasivamente) por
cambiar todo lo que no está bien en su mundo en otra realidad
diferente, donde todos se vean como hermanos y como células en
igualdad de condiciones de la misma Madre Tierra.

Les amamos mucho, no saben de verdad cuánto, y antes de ver cómo se
desintegran en un conflicto nuclear o cómo sucumben como especie en un
planeta moribundo por los contaminantes que ustedes mismos arrojan
sobre la atmósfera, la superficie terrestre y los fondos marinos,
estamos dispuestos a sacrificar nuestras vidas por ustedes. Eso, mis
queridos hermanitos, es lo que está dispuesto a donar un ser que ama
verdaderamente. No existe un sacrificio mayor que ofrecer la propia
vida para salvar la de otro; y ese sacrificio no es posible si un ser
no vive en el amor más sublime.

Entonces, el cambio que todos los lectores de nuestros comunicados a
través de nuestros canales de difusión están esperando, se hará
efectivo cuando haya un mínimo de habitantes de este planeta que
trabaje activamente para que este cambio se produzca. Cuando decimos
que trabajen ‘activamente’ no queremos decir que deban enfundarse un
uniforme de soldado y salir a librar una batalla, ni que tengan que
hacerse activistas de alguna lucha en contra del sistema aletargado
por las fuerzas contrarias de la oscuridad, ni que escriban un libro,
ni que tengan que hacerse monjes y monjas y vivir separados del resto
de la sociedad si no lo sienten interiormente y por sí mismos.

A lo que les invitamos, es a que cierren sus ojos y visualicen, miren
que cosa más fácil, que tan sólo visualicen el mundo que quieren
tener. No se ha dicho suficiente sobre el poder que tiene la mente, y
lo que pueden mover y transmutar con el poder de su intención. Deseen,
queridos míos, ese cambio que están esperando, pero deséenlo con
fuerza, con toda su fuerza interior, deseen que un mundo mejor
florezca y se manifieste sobre la superficie de la Tierra, imagínenlo
pleno de belleza, armonía, rectitud, nobleza y justicia.

Si contáramos con un mínimo de personas que se requiere, que desee un
nuevo mundo y una vida más divina, entonces nosotros les ayudaremos a
plasmar ese mundo en el plano de la realidad. Y será un mundo
auténtico, palpable y verdadero, y no una utopía perteneciente a una
vida de fantasía e imaginación. Les habla el comandante de la Nave
Alfa, en servicio altruísta y desinteresado de cada uno de los seres
que pueblan su mundo. Paz y Amor.