miércoles, 17 de marzo de 2010

OSHO ABANDONAR EL EGO

El ego es un rompecabezas. Es algo así como la oscuridad; la cual puedes ver, puedes sentir, puede obstaculizar tu camino, pero que no existe. No tiene positividad. Es simplemente una ausencia, ausencia de luz. El ego no existe; ¿cómo vas a renunciar a él? El ego es sólo una ausencia de consciencia.

La habitación está llena de oscuridad; tú quieres que la oscuridad abandone la habitación. Puedes hacer todo lo que esté en tu mano: empujarla, golpearla; pero no lo vas a conseguir. Qué extraño, te vencerá algo que no existe. Exhausto, dirás que la oscuridad es tan poderosa que no eres capaz de dispersarla, de expulsarla. Pero la conclusión no es correcta; es "alemana", pero no es correcta. Con traer una pequeña vela sería suficiente. No tienes que expulsar la oscuridad, no tienes que luchar con ella; eso es pura estupidez. Con traer una pequeña vela, la oscuridad desaparece. No es que salga fuera; no puede salir fuera, porque en primer lugar no existe. Ni estaba dentro ni sale fuera.

La luz entra, la luz sale; tiene existencia positiva. Enciendes una vela y desaparece la oscuridad; apagas la vela y vuelve la oscuridad. Para hacer algo con la oscuridad, tendrás que hacer algo con la luz; muy extraño, muy ilógico, pero ¿qué le vas a hacer? Así es la naturaleza de las cosas. No se puede abandonar el ego, porque no existe.

Tú puedes aportar un poco de conocimiento, un poco de consciencia, un poco de luz. Olvídate completamente del ego; concéntrate en estar más alerta. Y en el momento en que tu consciencia se ha concentrado, se ha convertido en una llama, no serás inconsciente y tampoco cuando eres consciente. El ignorante no puede renunciar a él, y el sabio no puede ni siquiera pensarlo, porque no existe.

El ego es un espejismo; es sólo una apariencia. Y cuando estás espiritualmente dormido, es tremendamente fuerte; naturalmente te crea problemas. El crea toda tu desgracia, tus tensiones, tus ansiedades. Tu ego hace de tu vida un infierno. Naturalmente quieres abandonarlo. Y por todo el mundo hay sacerdotes religiosos y profesores diciéndote cómo hacerlo.

Pero te digo que la verdad es exactamente lo contrario: no es que cuando renuncias al ego llegas a realizarte, no. La realización ocurre antes, y luego no puedes encontrar el ego.
Osho