miércoles, 3 de noviembre de 2010

Arcángel Miguel

27/09/10

Soy el Señor Sananda, El Cristo Cósmico, tu Padre y Maestro.
Los mensajes que recibes tú y otros, es en pos de su sabiduría.

Esta información se traduce a su recado, grabándola satisfactoriamente en tu consciente para facultar el conocimiento en su todavía sedienta alma.
Necesitan recordar quienes eran y porqué están nuevamente en la Tierra.

Es regar para que florezcan en servicio es su primer propósito.
Pasaron siglos antes de volver a darte tu legado.

Sostuviste este rol por quince veces en este plano. Recuerda tus queridos arcanos.

En tu espíritu, portas una pequeña parte de tus Maestros, que es necesaria para tu propósito en estos planos.
Este legado es de tus cinco Maestros: Quan Yin, Toht, El Morya, El Arcángel Miguel y quien te habla, Sananda.
Aquí, otra Raquel surgirá. Se quita su familiar ropa para hospedar a Rama Sol.
Queda comunica r los aportes de Seres tan distintos. Daré la palabra al Arcángel Miguel.


Somos tus cinco Maestros, de ellos estás rodeada. Debes conocer algunas particularidades y éstas son:

Al planeta viniste para participar de un propósito sobre Gaia.

A qué circunstancia obedece que estés aquí?

Todo rol está preparado desde que Egipto realizó pruebas de sabotaje, sometiendo a su pueblo a la pobreza y la esclavitud.
Sus ofrendas humanas formaban parte de todo rito destinado a recuperar el poder de los reales faraones.

Son éstos roles divinos portados por seres estelares que desde estos dominios poblaron la Tierra. El referido Nebadón es el origen de su raza, quienes vinieron a la Tierra quedándose en Sumeria y separándose de sus rastros, olvidaron sus orígenes.

De éstos descienden los faraones. Usaron su tecnología para construir poderosas pirámides.
A partir de que fueron construídas, no tardaron en oprimir en forma cruel, rompie ndo todos los pactos estelares por los cuales se rige este Universo, quedando fuera de su Real Gobierno cuando finalizó la quinta dinastía poderosa y sagrada.
El destino radiante fue truncado.

El dominio por el poder causó severos daños sobre el resto del planeta hasta este momento, quedando fuera de sus posibilidades todo soporte proveniente del Gobierno Central del Universo.
Posteriormente faraones prudentes comenzaron a darse cuenta de que las torpes maniobras producían pobreza también a sus oscilantes arcas, y trataron de reducir estas pertenencias faraónicas, siendo usadas para destruir por todos los medios, saquearon sus poblaciones que quedaron destruidas, y cargados de estas circunstancias, al poco tiempo la oscuridad todo lo invadió.

Necesariamente comenzó un egoísmo brutal en pos del renacimiento del poder.
Y comienza lo más espantoso.
Se ofrece carne humana, un rito horrible que espantó a quienes estaban ofrecidos. Fueron sacrificados millones de seres a lo largo de aquella época y aún hasta ahora.
A partir de los faraones de la Quinta Dinastía Sagrada, llegó un período en que eran elegidos en base a siglos de mentiras, que desde aquellos tiempos hasta ahora, garantizaron egoístamente el cupo para gobiernos aún más corruptos.

Raquel, el guión que conoces, ellos lo escribieron.
Hoy se acabó la orgía. Este dominio terminó.
Inminente y cariñosamente, el Universo ha decidido tomar estas medidas:
Gobernarán satisfaciendo las necesidades de todas las criaturas. Riqueza habrá para todos.Guardianes tendrán. Quienes así no operen, verán destruirse toda su riqueza. No con enojo sin embargo, otorgaremos todas las tormentas.
El dinero causó gran miseria.
Por destruir, por someter así, efectuaremos por siglos una nueva tierra.

Capacitaremos aquí suficientes seres, todos ellos crísticos psicológica y espiritualmente, priorizando servir con amor a todas las criaturas, serán ubicados en porcentajes suficientes.

Sus rostros oportunamente reflejarán su luz. Harán sus quintas y las regarán diariamente recordando los principios. Portarán sus pasaportes y documentos hasta que las circunstancias públicas otorguen sumo resguardo.

Este mensaje fue entregado por Miguel, Gobernante del Universo de Nebadón para que llegue a quienes sepan escuchar.

Raquel Laura
Rama Sol