domingo, 6 de junio de 2010

El Ser UNO

Los cambios que nos llevarán hacia el camino correcto.

¿Qué significan los cambios que estamos experimentando en estos tiempos? ¿Estamos dispuestos a realizar cambios internos y externos, que serían para el bien de uno mismo y del planeta? ¿Podemos realmente cambiar, o no lo podemos hacer, ya sea por falta de dinero y porque no podemos salir del sistema? ¿Nos sentimos atrapados, impotentes y esclavos de la Matriz?

Desde que los tres libros EL SER UNO han salido a la Luz, recibo muchas preguntas que los lectores me hacen, referente al conocimiento que en ellos se encuentra. Me doy cuenta y percibo, que por la manera de hacer sus preguntas y por la opinión que a veces expresan... ALGUNOS NO ESTÁN DISPUESTOS AL CAMBIO INTERNO Y MENOS AL CAMBIO EXTERNO DE SUS VIDAS.
Primeramente debemos entender que todo cambio comienza con el Amor a nosotros mismos, a nuestro entorno y al planeta, nuestro único hogar, donde todos vivimos y donde lo harán los hijos de nuestros hijos. Tenemos que entender también que los cambios nunca se presentan de un momento a otro, generalmente son procesos de evolución y elevación.

Los alimentos de un pasado no son los mismos que hoy en día comemos y nuestros pensamientos tampoco son los mismos que antes teníamos. Es indudable que nosotros hemos evolucionado y elevado, hemos sofisticado nuestra naturaleza-hombre-burda, convirtiéndola en lo que somos hoy en día: Seres más sutiles, tenues, menudos y sofisticados.

Retrocedamos en el tiempo y visualicémonos antes de la Edad de Piedra, ¡¡Que terrible no!! Pensar que éramos así, animales carnívoros, salvajes e instintivos. Teníamos una mandíbula prominente, colmillos y dientes grandes, que nos permitía alimentarnos de carne cruda; nuestro Sistema Digestivo estaba preparado para ese tipo de alimentación, todo nuestro cuerpo demandaba esa clase de proteínas porque nuestra evolución así lo requería.

Con el pasar del tiempo, nuestro cuerpo fue evolucionando y la carne cruda ya no la podíamos digerir facilmente, así que comenzamos a cocinarla, de esta manera la digestión se fue convirtiendo en un proceso más leve y sutil. Nuestros dientes fueron disminuyendo, nuestro cuerpo y huesos se hicieron más delgados y finos, comenzamos entonces a alimentarnos no solo de animales si no de vegetales, permitiendo que nuestro cuerpo se adaptara quimicamente a procesar nutrientes ligeros y de fácil digestión. Lo mismo sucedió con nuestros pensamientos, estos a través del tiempo, se han ido enriqueciendo de tal manera, que podemos comparar nuestro cerebro, al de una computadora avanzada.

Cierto es, que no somos los de ayer, ni seremos los de mañana. Los cambios fueron, son y serán inminentes, tanto así, que nuestras necesidades se han ido ajustando a los mudanzas evolutivas y se han depurado de acuerdo a lo que hoy somos. Hoy en día podemos señalar con orgullo, que no necesitamos los alimentos del pasado, porque gracias a la transmisión global y a través de los canales informativos, podemos decir, que el Conocimiento está al alcance de todos.

Si queremos realmente estar dispuestos a hacer nuestros cambios internos y externos, no podemos decir: Yo no lo sabía; No los puedo realizar porque no se como hacerlo; Nadie me lo dijo; No me lo enseñaron; Mis padres así me criaron; Estamos dentro de un Sistema que no lo permite; No tenemos otras opciones; Así estoy acostumbrado; No tengo dinero para hacerlo; Es muy difícil y todas las excusas que nos imponemos para no trabajar, en algo que sería para nuestro propio beneficio y para el planeta.

Esta manera de ser y vivir es muy cómoda, simplemente es dejarse llevar por la corriente como corderos, por conveniencia y comodidad, no estamos dispuestos a los cambios, porque eso significa esfuerzo, averiguación, dedicación y sacrificio, ya que tendremos que renunciar a gustos y costumbres que muchas veces están tan arraigados, que es difícil de erradicar.

Nosotros hemos evolucionado y nuestro cuerpo y psiquis ya no están soportando energías pesadas, densas y de difícil digestión física y psíquica. Nuestro Cuerpo Astral y Material nos están exigiendo cada vez más los cambios, nos lo están demostrando día a día, con las enfermedades físicas y psíquicas que surgen y que muchas veces no sabemos ni cómo curarlas.

La información está a nuestro alcance, si queremos dejar de comer carnes en forma general, tenemos en el mercado muchas opciones para suplir las proteínas que nuestro cuerpo necesita. Si queremos alimentarnos adecuadamente, podemos realizarlo, todo depende de cada uno de nosotros, para ello, tenemos que indagar, averiguar, ir a un nutricionista vegetariano, vegano u holístico que nos pueda guiar y aconsejar y tantas cosas que podemos innovar en nuestra vida, siempre y cuando tengamos la voluntad de querer hacerlo.

Igual sucede con nuestra psiquis, podemos suplir las energías-pensamientos-negativas e inútiles que tanto daño nos hace, por energías-pensamientos útiles, de calidad, elevadas, interesantes y nutritivas para que nuestro cerebro trabaje adecuadamente y pueda estar en buenas condiciones mentales. Si no nos sentimos capaces de estudiarnos a nosotros mismos, tenemos infinidad de profesionales que se encuentran en el área psicológica-espiritual, que nos pueden ayudar con nuestros problemas.

A muchos de nosotros nos gustaría hoy en día hacer los cambios mencionados, pero a veces nos encontramos frente a frente con una realidad aplastante de necesidades creadas, que se encuentran dentro de un sistema que no nos permite salir en el momento que queremos. Nos gustaría dejar de usar la gasolina que tanto daño hace a nuestro planeta, pero ¿Cómo hacemos? casi todo está hecho en base de petróleo y muchos de nosotros no estamos en condiciones económicas de comprar por ejemplo, un carro eléctrico, construir una casa ecológica o en casos extremos irnos a vivir, como muchos desearíamos, al campo, cerca de la naturaleza. No podemos, a pesar que nos gustaría, convertir nuestro carro para que use alcohol en vez de gasolina, porque el país donde vivimos no usan otros combustibles y así por delante, nos confrontamos con barreras que nos impiden la transformación que quisiéramos.

¡¡Calma!! No podemos entrar en desespero y querer realizar los cambios de la noche a la mañana. Cada vida que tengamos nos ofrecerá algún cambio y así poco a poco, podremos realizarlo al 100%. Debemos tener paciencia, porque las transformaciones energéticas no se realizan de la noche a la mañana, ellas se irán ejecutando durante nuestras próximas reencarnaciones. Necesitamos comprender que los cambios son procesos naturales y necesarios para nuestra evolución. Los cambios en general, nunca son drásticos, radicales ni fundamentales, estos siempre se realizan de acuerdo al avance evolutivo de la especie y son siempre acompañados por el Conocimiento y Entendimiento de experiencias y vivencias propias o colectivas.

La vida no nos pide cambios exagerados, desiquilibrados, fundamentalistas, extremados, colosales y sin entendimiento. Hagamos nuestros cambios internos y externos poco a poco, en lo que nos tocó vivir en esta vida actual. Comencemos a hacerlo con cordura y responsabilidad, adaptándo los cambios en nosotros, lo mejor que podamos y sobre todo, que estén a nuestro alcance. Estos se deben hacer a través del conocimiento y entendimiento, de esta manera sentiremos dentro de nosotros, la transformación física de percibirlos en nuestra materia haciéndola más leve, sana y ligera y sentiremos también, que nuestra mente se transforma en libertad, cordura y armonía.

¡¡Despertemos y estemos dispuestos a los cambios. Rompamos los esquemas viejos y obsoletos con mucho Conocimiento, Entendimiento y Amor, que nos han mantenido esclavos y dependientes, haciéndonos creer, que no podemos realizar nuestra transformación interna y externa!!.

NOSOTROS NOS PONEMOS NUESTRAS PROPIAS LIMITACIONES…
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