viernes, 16 de septiembre de 2011

LAS NUEVE REVELACIONES

1ª Revelación: La masa crítica

La cultura humana está recibiendo los efectos de un nuevo despertar espiritual. Un despertar que se origina en una masa crítica de individuos que experimenten su vida como una evolución espiritual, un viaje en el que, etapa por etapa, se evoluciona coincidiendo con la aparición de misteriosas coincidencias.

2ª Revelación. Un presente más largo

Este despertar del que habla la primera revelación comporta la creación de una nueva y más compleja concepción del mundo. El estar atento a las coincidencias, a los hechos sincrónicos, nos abre al propósito real de la vida humana sobre la Tierra, a la naturaleza real de nuestro universo.

3ª Revelación. El problema de la energía


Vivimos en un Universo formado por energía dinámica. Todos nosotros y las cosas de nuestro entorno son pura energía que podemos sentir e intuir. Es más, si somos capaces de concentrarnos en la dirección deseada podemos proyectar nuestra energía, es decir podemos influir en otros sistemas de energía e incrementar en nuestra vida la posibilidad de recibir coincidencias.

4ª Revelación. La lucha por el poder


Cuando el ser humano rompe la conexión que le une con la energía del Universo, que es la fuente principal de esta energía, nos sentimos débiles e inseguros. Entonces tendemos a obtener la energía que nos hace falta de las otras personas de nuestro entorno. Adoptamos un rol manipulador que nos permite absorber la energía de los otros. Esta competencia por la energía es la fuente de los conflictos entre personas.

5ª Revelación. El mensaje de los místicos

Si somos capaces de conectar internamente con la energía de nuestro entorno, la energía del Universo, veremos cómo la inseguridad y la violencia desaparecen. Sabremos que hemos llegado a esta conexión si tenemos un sentimiento de optimismo confiado y una continua sensación de amor.

6ª Revelación. Clarificar el pasado

La tendencia a obtener energía de los otros, que comenta la 4ª revelación, la aprendemos desde pequeños, es un hábito que desarrollamos con nosotros. En el momento que analizamos este hábito y tomamos conciencia de nuestra forma propia e individual de ejercer el control sobre los demás, descubrimos nuestra personalidad más elevada, más noble, nuestra identidad más evolutiva.

7ª Revelación. Unirse al flujo


La evolución personal nos ha de llevar a conocer nuestra misión personal, y esto intensifica el flujo de coincidencias que nos guían hacia nuestro destino. Los sueños y las intuiciones nos conducen a las respuestas de las preguntas que nos planteamos. En este estadio de nuestra evolución tenemos que estar atentos a las coincidencias, a los procesos de sincronicidad.

8ª Revelación. La ética interpersonal

La octava revelación habla de cómo aprendemos los seres humanos a relacionarnos los unos con los otros y cómo proyectar la energía a los demás y evitar la adición a las personas.
Incide en que establecer una relación dependiente con otra persona nos lleva a perder la conexión con la energía del Universo porque tendemos a destinar toda la atención hacia aquella otra persona.


9ª Revelación. La cultura emergente

A medida que evolucionamos hacia la realización de nuestras misiones espirituales, los medios tecnológicos de supervivencia se automatizarán completamente y los seres humanos se concentrarán totalmente en estados sincrónicos de energía.