domingo, 29 de marzo de 2009

APRENDER A OLVIDAR

Olvidar es un conocimiento que se adquiere a través de la comprensión de nuestros problemas.

"Aprender a olvidar" es poder dar vuelta a la página, hasta que la melancolía se disuelva en un efímero recuerdo.
La memoria puede borrarse, entre otras cosas, por amnesia o cuando la información viaja al espacio cibernético.
Todo lo que escribimos queda grabado en algún lugar.
- ¿Cuántas cosas quedan grabadas en nuestra mente aunque no las recordemos?
- ¿Cuántos resentimientos siguen latentes en nuestro inconsciente?
- Es necesario purgar nuestra mente para que funcione eficientemente.

El resentimiento nos impide madurar porque perdemos tiempo sintiendo repetidas veces, lo que ya no acontece, dejando que el dolor se convierta en sufrimiento, amargura o tormento.

Hay cosas fáciles de aprender y otras difíciles de olvidar. A veces nos olvidamos de nuestra capacidad de sorpresa, de ser agradecidos con la vida y de nuestra dignidad; sin embargo, el orgullo está presente destruyendo a la sociedad.

"Aprender a aprender", es estar abierto a buscar nuevas maneras de ver, pensar y sentir; es comprender el significado de las cosas en relación con tu vida.

"Aprender a olvidar" permite reconstruir sobre lo aprendido, es desprenderte de lo viejo.
Es inolvidable lo que se aprende como consecuencia de algo novedoso que nos sorprende, o bien, lo que se practica hasta convertirse en automático.

Para desarrollar nuestras habilidades, comencemos por reconocer que tenemos limitaciones, pero también una vida entera para descubrir lo oculto y empezar de nuevo.
- Si aprendemos que el amor acepta golpes, seremos esclavos de la violencia; pero si practicamos la Tolerancia, viviremos procurando la Armonía.
- Cuando alguien a quien amamos hace algo que no nos gusta, pero tampoco nos afecta, aprendamos a borrarlo de nuestra mente.
- Cuando cometamos un error, pero aprendimos la lección, borremos el sentimiento de culpa y sigamos escribiendo nuestra vida.

Hay ejercicios para ejercitar la memoria, incluso alimentos para reforzarla, pero pocos nos enseñan a olvidar, dicen que es cosa de tiempo.

Olvidar es dejar en el pasado lo que le corresponde, adaptarse al cambio y aceptar sus condiciones; suspender los deseos de venganza. Paradójicamente, la vida mejora cuando olvidamos a las personas que nos hicieron daño y empeora cuando dejamos de acordarnos de quienes nos aman de verdad.

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