sábado, 21 de enero de 2012

La Serena Expectación.

V.B. Anglada

No sé si os habéis dado cuenta, con exactitud, lo que es la Serena Expectación. No es una simple palabra, es el camino iniciático de la Nueva Era. La mejor de las meditaciones es la Serena Expectación, es aquel esperar constantemente lo nuevo que puede surgir de nosotros o descubrir dentro de los acontecimientos del tiempo. Estoy seguro que todos habéis tenido momentos de Serena Expectación, ha venido espontáneamente, sin esfuerzo, provocado quizá por una serie de energías contenidas dentro del corazón y que han ido desenvolviéndose hasta aquel punto que llega a penetrar en el recinto de la mente, entonces, la mente, por aquel estímulo que surge del corazón va ampliando sus perspectivas; no es la mente normal, yo diría que es la mente natural, sin deformaciones, sin esfuerzos y esta es una de las grandes asignaturas que recibimos en los ashramas de la Jerarquía.

En un principio se le exigía y aún en ciertos casos actuales también, siete años de silencio al discípulo antes de poder hablar en presencia del Maestro. Como que el Maestro es la representación de la Humanidad, este contexto de siete años de silencio tiene una importancia básica, fundamental, porque nos da noción de estados de ser que van viniendo a nosotros por la fuerza de las circunstancias y por la fuerza misma de la evolución. La Era de Piscis fue una era de esfuerzos, de disciplinas, de litigios, de extra-polarizaciones mentales, de visiones, de sentirse siempre en el trance de pedir ayuda a los Maestros o a los grandes discípulos, pero ahora... todo ha cambiado.

Desde hace unos sesenta años, aproximadamente, todas las técnicas de entrenamiento espiritual en los ashramas, a partir ya de la zona de aprendizaje es vivir sin esfuerzo, porque no hay mayor esfuerzo que vivir sin esfuerzo, sin esforzarse, me refiero. Siempre estamos esforzándonos en un sentido o en otro, siempre estamos tratando de ponernos en situación de conquistadores. La técnica de la Nueva Era es de descubridores, están tan atentos que descubren cosas, no tienen que pasar por la acción; el esfuerzo es rudimentario, es el esfuerzo del hombre de las cavernas, es el esfuerzo de los grandes animales para subsistir en aquellos tiempos en que el planeta era totalmente ígneo, hasta llegar a un punto en que el esfuerzo se hizo general y la humanidad viene impregnada de esfuerzos, disciplinas, que si lo analizáis son los recuerdos subconscientes de vuestros pasados respectivos.

De manera, que al decir que no hay que esforzarse, no hay que pasarse al extremo de decir que hemos de quedar pasivamente esperando que vengan a nosotros los bienes del Espíritu Santo, sino que hay que vivir en un estado de tensión creadora. No se trata de estar pasivamente a la espera de algo que no conocemos que ha de venir, sino a la silente espera de los bienes inmortales, sabiendo que tienen que venir por ley, para responder adecuadamente a los efluvios que van surgiendo de nuestra Mónada espiritual, encubierta por tantos velos de materia, de sustancia etérica de los cuerpos sutiles, y trabajar así siempre en un sentido creador.

Nunca hay creación cuando hay esfuerzo. Los grandes artistas del pasado pudieron hacer obras realmente creadoras, que se inmortalizaron en el tiempo porque en el momento de la creación estaban serenamente expectantes. No sabían lo que iba a salir, solamente se limitaban a crear, sin deformar con la mente, dejando que fuese el corazón el que dirigiese sus tecnicismos a través de los útiles profesionales de trabajo. Y me pregunto, ¿por qué no podemos hacer lo mismo? Un problema —daos cuenta—, no se resuelve nunca por el esfuerzo, el esfuerzo agiganta el problema, pero, nadie se atreve a dejar el problema tal como es, sino que le agregamos el fuego de nuestra propia voluntad, que no es más que el deseo en manifestación, dicho de otra manera es el libre albedrío que trata de perpetuarse a través del deseo, y cuando el deseo llegue a ser tan intenso, entonces, el problema queda obturado por completo y no tiene, por decirlo de alguna manera, solución. Si estamos siempre a la silente espera de acontecimientos cósmicos en nuestro interior, abriremos más rápidamente el Antakarana que a través de las disciplinas del Raja Yoga.

El yoga que sostiene el espíritu de trabajo de los discípulos en la Nueva Era es el Agni Yoga, el Yoga de Fuego, el Yoga de Síntesis o el camino del Corazón Solitario, del corazón que se basta a sí mismo para poder progresar evolutivamente en el tiempo. De manera, que cuando —aunque estemos separados—, hay una unidad subjetiva y esta unidad subjetiva persiste, es porque hemos desarrollado conjuntamente algo de esta Serena Expectación. Serena expectación que no es solamente una expectación mental sino que es la apertura de una esperanza perpetua que se va revelando progresivamente hasta llegar a un punto en que nosotros nos sentimos dentro del mismo proceso, que nos sentimos maestros de nosotros mismos.

Cuando estamos bajo el yugo de la mente concreta, siempre hay una serie de inconvenientes de carácter psicológico, porque la mente se nutre de recuerdos del pasado, así que cuando nosotros decimos: “el presente está aquí”, depende de la quietud de la mente. Si la mente está vacía, lo cual significa que está muy despierta, muy atenta, lo que proviene del pasado no llegará a penetrar en el recinto de la mente; hay una evolución, debido a una potente difusión de las energías del plano búdico, para poder expresar sin esfuerzo todo el conglomerado de hechos y de circunstancias kármicas en nuestra vida. Como digo, y hay que tenerlo muy presente, la Serena Expectación, no es nunca estatismo, no es paralizarnos en el tiempo, es abrirnos a la corriente de vida cósmica que debemos inmortalizar en nuestra vida, haciendo surgir —como es de ley—, el principio único, monádico, que debe transformar constantemente nuestra vida en términos de realización.

Hemos visto a través del tiempo la evolución de las características psicológicas, hemos sido testigos de hechos y acontecimientos, hemos aprendido la ley de los intervalos creadores, y el día que uno de estos intervalos creadores sea tan dilatado que ya no tiene esperanza de reencontrarse, entonces, habremos adquirido por completo la capacidad o este sentir íntimo de Serena Expectación.

El camino, tantas veces lo hemos dicho, y tantas veces deberemos repetirlo, es la atención. ¿Saben Uds. que la atención es monádica, que no es mental? La intención tiene que reflejarse en la vida a través de la atención. De ahí, que los que progresan dentro de los elementos del género humano, son aquellos que más atentamente está viviendo su vida y la relación social dentro de la cual están inmersos, formando un grupo esotérico —aquí vamos al centro de la gran cuestión—. Un grupo esotérico sin que haya algo de Serena Expectación es una lucha sin fin contra las distintas peculiaridades de los componentes del grupo. No se va a un grupo esotérico para perpetuar el Reino de Dios en la Tierra, como hacen los ashramas, sino que todos van a sentirse regocijados por el amparo común de aquellos que constituyen el grupo, lo cual viene a decir, que todavía no hemos adquirido una potencia psicológica individual, tan singular y tan original que seamos nosotros mismos. Si cada cual dentro de un grupo tuviese ese poder, esta fuerza de originalidad, de espontaneidad, los grupos serían perfectos y habría una unidad interesante y muy estrechamente vinculada con un ashrama de la Jerarquía. Y se esta trabajando mucho en la Jerarquía, ha dado instrucciones a sus discípulos para que en sus explicaciones, tecnicismos si conviene, en sus modos de hacer y de testificar una presencia inmortal en ellos que sea capaz de atraer la atención de los demás. De manera, que lo primero que hay advertir en un discípulo es la radiación, y la radiación espiritual proviene siempre de la Serena Expectación.

Cuando en un grupo esotérico hay una cierta medida de integración, empieza a formarse la base de la Serena Expectación, en un grupo en tales circunstancias no habrá tensiones, no habrá dificultades de atención, sino que todos estarán trabajando al unísono porque están siendo dirigidos por la fuerza del corazón y no por los impulsos a veces tumultuosos de la mente. Hay que tener en cuenta que hablamos en términos de Nueva Era y que todo cuanto hasta aquí ha sido aceptado, porque es una verdad incuestionable, sobre la existencia de los Maestros, sobre los senderos que conducen al discipulado, sobre los senderos que conducen al discípulo al Corazón del Maestro y después a la Iniciación, esto se puede lograr por otros procedimientos más activos.

¿Podríamos conceptuar, por ejemplo, que la Serena Expectación es un impulso de 1º Rayo y no de 2º Rayo como se cree?

La gran oportunidad para los aspirantes espirituales en esta Nueva Era, es que acepten el reto de los hechos sin desviar su mirada atenta de aquello que esta sucediendo, es decir, que no se distraiga nadie, y a veces un libro esotérico es un motivo de distracción o asistiendo a muchas reuniones de tipo esotérico, sino que hay que estar en un estado de silenciosa espera de aquellos bienes inmortales que estamos invocando constantemente, llegando a un punto de distención en el cual, inopinadamente, nos damos cuenta que somos radioactivos y que no hay necesidad de hacer otra cosa que permanecer en ese estado de silenciosa espera o de Serena Expectación.

A través de este 1º Rayo de atención, que es una modificación natural de la Intención o Propósito de Dios en nosotros, transformamos la intención en atención, de manera que el aspecto principal involucrado es siempre la Mónada, no el Ego. El Ego en este caso está expectante, siguiendo el curso de lo que está haciendo la personalidad, es el foco intermedio, como se dice usualmente, pero para darnos cuenta de la situación, en este caso de la Serena Expectación, tal como puede ser comprendido por unos o por otros, bastará decirles, únicamente, y creo que estarán de acuerdo en que cuando vosotros os sintáis completamente vacíos sin daros cuenta por qué, y volváis a vosotros mismos con una sensación incluso de sobresalto, es que habéis roto las barreras que separan la atención de la intención. Habéis creado un núcleo vital que durará el tiempo que dura un relámpago en el cielo en una noche de tormenta, pero que os dará para siempre la clara visión de lo que tenéis que hacer, de como tenéis que comportaros, de como tenéis que vivir, de como tenéis que escuchar, de como tenéis que hablar, de como tenéis que leer, de como tenéis que hacer todas las cosas.

Y es muy difícil crear una atención sin crear a veces una exageración. La Serena Expectación tampoco se entromete en los pequeños actos de la vida cotidiana, que todos estamos pendientes de lo que estamos haciendo porque se nos ha dicho que la atención es necesaria. La atención es para las cosas psicológicas más importantes, hay un subconsciente racial y un subconsciente individual que cuidan de estas cosas, que cuando la atención es muy potente se adquiere una memoria o hábito de atención, y estáis atentos sin daros cuenta, estáis cosiendo, estáis lavando, estáis andando por la calle, estáis en cualquier situación, estáis escuchando a un orador o estáis haciendo cualquier cosa, y sin daros cuenta se despierta algo, porque la atención viene de un proceso anterior y el proceso anterior de la atención ha provocado un sistema automático de conciencia, que no te mete tan dentro de las cosas pequeñas que estáis haciendo, sino que surge espontáneo cuando realmente hay una necesidad verdadera de estar atentos, es, entonces, cuando hay que trabajar.

Cuando hay un hecho muy importante en vuestra vida es cuando hay que estar atentos, cuando hay que profundizar la atención, porque la atención al propio tiempo que es una expresión de la Mónada, es también una iluminadora del camino, ilumina el camino del discípulo, y hay una gran relación entre Atención, Serena Expectación, Intención y el Trabajo Preliminar para ingresar en un ashrama de la Jerarquía.

Una iniciación es el predominio de la atención por encima de lo cotidiano, de lo que hacemos constantemente, la diversión, la distracción y cada paso que va de una a otra iniciación, la Serena Expectación se hace más amplia, y en la 5ª Iniciación, para no recorrer todas las iniciaciones, podemos decir que la Serena Expectación es absoluta. El hombre se ha convertido en un Dios y este Dios está siempre a pesar de todo, a la espera de los bienes inmortales, ha adquirido todas las fases de experiencia de la conciencia en el tiempo, ha trabajado en favor de la humanidad a través de un servicio creador, ha desarrollado el amor en su corazón a extremos ilimitados, incomprensibles para nosotros, se ha despersonalizado por completo, y entonces, forma parte del Reino de Dios. Que vamos a decir que existen nuevas iniciaciones, de acuerdo; pero todas serán salvadas más allá de esto por un tipo de Serena Expectación incomprensible para nosotros, como incomprensible es para nosotros el propósito de la Divinidad aquí en la Tierra.

¿Qué sabemos del propósito? Sabemos del Plan y trabajamos a favor del Plan regido por la Jerarquía y tratamos de adaptarnos a las situaciones creadas por el Plan en nuestra vida de discípulos, y así vamos recorriendo la gran rueda kármica hasta llegar a tener una Serena Expectación o una atención tan espontánea, que ya no tenemos que preocuparnos, es un automatismo que se va agrandando o se va disminuyendo en su poder a medida que los hechos son más o menos interesantes para el yo psicológico o para el alma en encarnación. Es decir, esto creo que lo hemos dicho tantas veces, que pueda parecer reiterativo de mi parte recordarlo, pero es que si no hacéis esto, no podréis entrar en la iniciación, si no estáis atentos aquí y ahora no podéis entrar en el Reino de Dios, no podéis franquear el umbral de un ashrama de la Jerarquía, no podéis, es imposible.

¿Qué pasó con el pueblo judío? ¿Por qué está en esta mísera situación, siempre envuelto en luchas y conflictos y con el desprecio total de la humanidad? Solo por un hecho, porque quisieron penetrar en el Reino de Dios sin haber adquirido la Serena Expectación; solamente, la mente acumulativa de valores, que no eran sagrados, y quisieron entrar con el saco lleno de todas sus tradiciones y de todas sus vidas, trabajando, buscando la Tierra Prometida o el Reino Elegido, creyendo que eran los dueños de la situación, y el fin que espera al pueblo judío es muy dramático, porque tarde o temprano la Ley va a obligar a reconsiderar todo un proceso, e igual que pasó con las grandes naciones que sucumbieron por el Fuego de la Divinidad a través de la historia, caerá sobre ellos fulminándoles, hasta sus bases más principales, hasta que nada quede de ellos, y lo que quedare, quedará para una ronda inferior.

Igual sucede, naturalmente, con todos aquellos que especulan contra la humanidad, que se benefician de ella, que se sienten en plan dictatorial, que no ven la persona como una alma sino como un ente, que no es lo mismo; esto sucederá con el Apartheid en Sudáfrica, en Pretoria, están acumulando tanta..., tanta fuerza negativa sobre ellos por parte de la propia humanidad, que tarde o temprano sucumbirán también. El Maestro Koot Hoomi, no hace mucho, dijo: "No sólo los que han creado y están manteniendo el Apartheid en Sudáfrica, sino de aquéllos que esclavizaron a los negros africanos y después de servirse de ellos los consideran todavía como entes, tendrán que nacer en cuerpos negros una y otra vez, hasta que hayan saldado la impiedad que mostraron, el sufrimiento que engendraron a los demás, y haber agredido de una manera tan cruel a otros, solamente porque tenían la piel de otro color".

Falta de integración, falta de atención hacía dentro, falta de Serena Expectación.

La liberación es un resultado de la atención que ha provocado una Serena Expectación, y cuando la Serena Expectación medida en términos de energía, llega a un punto determinado, hay un estallido de luz en el hombre y se convierte en un liberado, en un ser que ya no pertenece a la ley de los tres mundos, está por encima de estas cosas. Esto solamente para indicaros, que lo que estamos diciendo acerca de la Serena Expectación, tiene caracteres no solamente planetarios, ni tampoco solares, sino que penetran dentro del ambiente cósmico.


Fuente: Conferencias de Vicente Beltrán Anglada
http://www.sabiduriarcana.org/conferencias-vba.htm
Conferencia: Vicente Beltrán Anglada
Barcelona, 15 de mayo de 1988

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