miércoles, 27 de octubre de 2010

David Icke ¡BASTA DE SER ESCLAVOS! ¡ES HORA DE VOLAR!

La llave maestra que abre las puertas de esta cárcel está en nuestras manos... ¡¡Atrevámonos a usarla !!

¡¡Trascendiendo el miedo lograremos la libertad!!.

Somos conciencia, todos lo somos y siempre lo seremos, hay nada que temer, pase lo que pase, siempre seremos eso. Los temores de la mente se programan para temer, cuando somos conciencia, no hay miedo en esto. Es una sacudida de cabeza, patética…

Y necesitamos hacer esto: El cumplir del cumplimiento, debemos desafiarlo, no con violencia, ni siquiera con agresión, sólo debemos no luchar contra ello, debemos alejarnos. Porque sin nuestro consentimiento la conformidad no podrá sobrevivir.

Cuando ves la pirámide… Hemos sido manipulados para creer que el poder de la pirámide está en la cima, y no es así. La cima de la pirámide está allí porque el resto de la pirámide la está sosteniendo, nosotros estamos sosteniendo esto juntos.

Hay una historia sobre Larry Grayson, un comediante ya fallecido. En una de sus conmemoraciones, otro comediante para rendir tributo a su vida, leyó esta historia que Larry Grayson le contó a él. Cuando andaban en distintos shows y teatros de los sesenta, ellos tenían su propio espectáculo hecho a mano, en éste Grayson era la única mujer allí porque él se vestía de mujer. Dijo que al final del show, en la última escena, todos los marineros, donde había toda clase de hombres disfrazados de ello, estaban cantando “Viva Britania” y a medida que se reunían, Grayson llegaba como británico, con el casco y la armadura y había al lado un hombre sosteniendo la pirámide hasta la cima para el gran final. Él dijo que una noche todas las cosas estaban saliendo muy bien pero notó que un marinero en la esquina izquierda agarró una tos, esta tos fue empeorando hasta el punto en que el marinero no pudo sostener más la pirámide y se salió de ella. Larry Grayson, simbolizando a la élite en la cúspide de la pirámide, terminaba en el segundo piso y ésta, el centro del poder, sabiendo nada de lo que le esperaba por un marinero en la base de la pirámide que agarró una tos… Y todo colapsó.

Al escuchar esta historia, pensé… Eso es!. Nosotros, los no poderosos estamos sosteniendo a los poderosos allá arriba y ellos lo saben, están aterrorizados de que nos demos cuenta de eso. ¿Recuerdan la película animada, “Bichos, Una Aventura en Miniatura”?, el cuento de unas hormigas en la “Isla Hormiga”, como la llamaban, los saltamontes iban todos los años a llevarse la comida que las hormigas pasaban todo el año recolectando para ellos, porque estaban aterrorizadas de los saltamontes, habían muchos. Y un día… estaban de vacaciones en un árbol estos saltamontes con toda su comida necesaria, uno de bajo rango sugirió, que no necesitaban ir a la Isla Hormiga ese año porque ya tenían toda la comida que necesitaban, entonces arremete el líder de los saltamontes para decir los hechos de la vida, de cómo unos pocos controlan a muchos… Es un gran discurso, básicamente él dice: “Ellos nos supera en número, 100 a 1, si llegaran a averiguarlo, adiós a nuestro estilo de vida, así que tenemos que mantener la presión. Básicamente tenemos que mantenerlos trabajando y trabajando… para que ellos no se den cuenta cuál es realmente su poder”.
Y es por esto que esta red de manipulación se esmera tanto para mantenernos en esta postura. ¿Por qué la gente está dejando sus hogares, dejándolos abandonados por bancos, quienes claro, los deja sin empleo y eso los lleva a tener que dejar sus hogares?. Quédense allí, rehúsense a irse, póngaselo difícil a ellos, expónganlos por lo que son, se la hacemos muy fácil, “La Danza de la no Complacencia”. No lo haremos más sólo porque dicen que lo hagamos. ¿Es lo justo?, ¿es lo correcto?... está bien, la haré. ¿Es injusto?, ¿es incorrecto?... no lo haré. Empecemos nosotros a tomar las decisiones de qué hacer y qué no hacer, basados en los valores y no en la imposición de los traje oscuro. ¿Esta gente me va a dar a mí, a otorgarme o arrebatarme mi libertad?. Yo sé que es. Ustedes no pueden darme libertad. Nadie puede darme libertad. Yo soy libertad. Es lo que soy.

¿Qué haría la conciencia, qué haría en esta situación?. Cuando nos hagamos esa pregunta, realmente cambiará la forma en la que vemos el mundo. ¿No lo que yo haría, sino qué haría la conciencia?. Si no está bien, no lo hagas. Si no es verdad, no lo digas. Transformaríamos de la noche a la mañana si empezamos a hacer lo que sabemos es lo correcto en las situaciones que afrontamos, en vez de hacer lo mejor para nosotros en ese momento. No importa las consecuencias para mí o qué es lo mejor para mí, “voy a sacar el mejor partido de esto.” ¿Qué es lo correcto, qué es lo justo en esta situación?. Si empezamos a tomar decisiones basados en eso, el mundo se transformará de la noche a la mañana. Es simple, si queremos un mundo en paz, seamos pacíficos, no necesitamos pelear por ello, sólo necesitamos ser pacíficos y así nos llegará. Si queremos un mundo de bondad, seamos bondadosos y luego naturalmente fluirá, uno no pelea por bondad.

Así nos habló Martin Luther King, es un grandioso dicho, una pieza de oratoria. “La cobardía hace la pregunta, ¿es seguro?. La experiencia hace la pregunta, ¿es político?. La vanidad hace la pregunta, ¿es popular?. Pero la conciencia… ¡La conciencia! hace la pregunta, ¿es correcto?. Y llega un momento en el que Uno debe tomar una posición que es ni segura, ni política, ni popular. Pero Uno debe tomarla porque es correcta.” Y aunque no sea así, lo correcto se manifestará por definición, estamos en la posición ahora, en este cambio vibratorio, este cambio energético tomando lugar, donde podemos empezar a romper la cáscara de huevo, donde podemos empezara a volvernos la cuarta magnitud de lo que somos, donde podemos ser conciencia en el ahora, usando la mente para experimentar esta realidad en vez de ser gobernados por ésta.

Girar la llave para dejar que la conciencia entre, se nos está ofreciendo esta oportunidad ahora. No podemos volver a decir que no sabemos quiénes somos, que no sabíamos cómo hacerlo. Despertando un día, vi esta Tierra aprisionada y vi esta gran cerradura y su llave entrando y girando. La imagen que vi entre sueños, esa es la oportunidad que se nos está ofreciendo ahora. Girar la llave maestra que nos convertirá en conciencia y nos adentrará en esto. Nos está siendo ofrecida, sólo debemos tomarla y para tomarla, sólo debemos decir ¡BASTA!,

¡Basta de ser esclavizados por esta gente!, ¡basta de ser esclavizados por una ignorancia manipulada!, ¡basta de ser esclavizados por el miedo a saber quiénes somos!. ¡BASTA!. Es tiempo de volar… ¡Es tiempo de volar!.

Muchas gracias.

Texto transcrito por cortesía de Luis Lizana

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